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Megadeth, dando clases sobre cómo ser bacanes

En esta ocasión, Ramita Radio y Felicidark les ofecemos la reseña de la segunda venida de Megadeth, que de hecho fue la primera Mega banda angloparlante (por si alguien salta a decir "Y Sepultura???") que realmente se arriesgó a venir a Ecuador.

Contaré esto desde el principio: en la primera venida de Megadeth tenía toda la ilusión de irme y casi no voy, cosa que casi y termina por repetirse en esta ocasión. La primera vez que vinieron lograron conmovernos hasta las lágrimas con el profesionalismo y la entrega que pusieron "en la cancha", amén de que para eso tuvieron que darse un par de vueltas por detrás del escenario a recuperar el aliento. Hubo encore, un pedazo de la mítica "Trust" cantado en el pobre pero gracioso español de Dave Mustaine, la ya clásica bandera al cuello y luego amarrada en el micrófono con real infinito amor. Conmovidos hasta las lágrimas, como digo. Y coreando "Megadeth! Megadeth! Aguande, Megadeth!" en la también mítica "Symphony of destruction".

Megadeth en Ecuador 2008

Megadeth, Quito, 2008

Iba a haber una segunda mucho antes de este año, en el 2010, que fue anunciada para el 2 de mayo durante el concierto de Korn, que fuera aproximadamente 2 semanas antes. Histeria total. Ya iba pensando qué empeñar porque si fui a la primera la segunda no me la iba a perder. Y como yo, muchos, porque Korn costó lo que costó, y uno no tiene para pagarse un conciertazo cada dos semanas. Peeero... y dicho con las palabras que es: Team Producciones se comió el concierto. E hizo que los propios gigantes del metal tuvieran que desdecirse en su propia web, a pesar de haber anunciado con bombos, platillos y un entusiasmo sin igual su segunda venida a esta noble ciudad. ¿Y entonces, qué pasó el día que tocaría Megadeth? Nada, toco esa mamarrachada de Aventura (bachata, para los que no quieren tener que averiguar). Indignación total. ¿Problemas de logística? Sea, difícil de creer. A sabiendas de que es feriado el 2 de mayo en Perú, mover la cantidad de cosas que se mueven para una banda así dar un concierto... debieron saber que no se podía no más. Pensando lo mejor, ineptitud total. Y que además no se tuvo noticias de que hayan devuelto las entradas.

Mustaine y compañía, sin embargo, nos pidieron en su web que no desesperemos, porque ellos volvían a Quito porque volvían... y he aquí que vuelven, con la gira por los 20 años del legendario y polémico "Youthanasia". Habíamos tenido la ocasión de ver lo que sería el concierto porque algún comedido subió el dvd entero a youtube:

Pero verlo en vivo fijo iba a ser otra cosa, y lo fue. Llegamos a buen momento. Estimamos que iba de ley a haber menos gente que en Metallica porque Metallica además de con nuestros impuestos se fue con las platas de quienes fueron a verles - no digo que la vuelta no haya valido la pena, pero sí costó más de lo que valió y les dejó chiros a más de 60 mil rockeros y afines. Y sí, el Agora de la Casa de la cultura no se llenó a reventar... pero se llenó, y del mejor de los públicos para un concierto de legendario metal. 

Abrió Basca. Y empezamos mal. Puntualizando, los sonidistas locales de siempre no saben manejar el Agora. Simplemente no pueden. En palabras de un ingeniero en acústica, "el Agora es un recinto de mierda. Para que el audio no rebote tienes que plantar dos torres gigantes". Así explicado, el Agora es pa hombres. Y llevamos esperando que aparezca algún local la sepa manejar de veras bien desde hace 16 años, siendo hace ese tiempo la primera vez que estuve en un concierto de rock... curioso que los internacionales siempre lo hagan mejor hasta en cancha local, no?

En resumen, maltrataron a Basca, como a toda banda que telonea. ¿Por qué? Porque "en un concierto el que paga es el que abre. El sonido tiene que estar a punto para la banda que telonea" pero a la(s) banda(s) que abre(n) que le(s) vaya como el forro. Amén de eso apreciamos en Basca un nivel musical que no se les conocía tras años de haber dejado atrás el metal. Dejaron satisfechos a sus adeptos con 45 minutos de lo mejor de su música, de la cual ahora tengo curiosidad de cómo sonarán sin sonidistas que les caguen el arte de por medio.

A esos sonidistas hay que amputarles las orejas. No las necesitan. No se las merecen.

Tras los típicos media hora - 45 minutos de espera para recalibrar el sonido - otra tradición de los espectáculos musicales locales, bastante injustificada - se encendieron las pantallas (esas 3 que si estás viendo el video cachas que son las mismas que usaron acá, más pequeñas, por supuesto), salió la presentación, introduciendo a Mustaine, Dave Ellefson, Chris Broderick y Shawn Drover, la formación actual. Comienza, pues, la presentación. El video que incluye la gira es una recopilación de mucho del material de los videoclips y otras tomas preparadas por Megadeth, y además, un reflejo de su posición política - que resulta en ser una clara diferencia entre Megadeth y Metallica: Megadeth sí tiene una.  Crítica y denuncia contra la ONU, la guerra sin sentido, el cartel de las drogas, las mafias políticas representadas en los más ruines de sus personajes - mucho bush, cómo no -, la propia temática del disco motivo de la gira que en una palabra resume lo que Estados Unidos le hizo y le sigue haciendo a sus jóvenes, sumados a la imparable máquina de thrash metal que compone el cuarteto

Youthanasia

Portada del polémico Youthanasia, de 1994

...y de pronto, las pantallas se apagan. En lo más sabroso del concierto. Los cuatro del thrash metal notaron el problema y sin más otra solución, tras tocar dos temas para palear con la inquietud de los asistentes, decidieron parar el concierto para darle solucion a cual fuere el problema:

Tenemos problemas técnicos. Por favor, permítannos solucionarlos.

Ese fue el caballero que es Dave Mustaine pidiéndonos paciencia con la expresión facial más suplicante que se le ha visto jamás a un artista internacional. Hubo otra voz, en español de acento local, que pidió paciencia y puntualizó que el concierto no se suspendería, siendo respondida a pifia pelada por el público, ¿acaso por solicitarle al público poco más de media hora antes que disfruten del concierto sin pegarse un tabaquito?

Tras entre 10 y 15 minutos de espera sazonados por riffs y batería que disipen la inquietud, las pantallas respondieron. Salieron entonces los cuatro jinetes a seguir su cabalgata épica de la noche:

Thank you for waiting! You're awesome!

Y siguieron con el show. Imparables. Con las imágenes impactantes que ya nos venían mostrando, y con el apoyo ya para ese punto incondicional de un público que coreaba(mos) todas las que se sabía, que fueron prácticamente todas:

- Sing with me, Quito!
- A tout le monde! A tout les amis!
 Y llegados a "Symphony of Destruction", una vez más, estaba, como hace 6 años, corerando con toda la hinchada:

Megadeth! Megadeth! Aguante, Megadeth!

Para ese punto ya éramos todos MegaFans. Cerraron el concierto con los clásicos regalos para la gente que pudiera hacerse con ellos, con un gracias en el audiovisual en todos los idiomas conocidos, y con una promesa. La promesa de que volverán.

Con eso, más que servidos. No hubo encore. La salida fue relativamente tranquila, tal como la entrada y el desarrollo del concierto, punto aparte los bemoles con los que puso la nota incómoda la policía y sus "agentes encubiertos". Los Megadets vinieron, tocaron y vencieron las dificultades técnicas que se les pusieron al frente como todos unos caballeros, demostrando una entrega que una vez más, nos conmovió hasta las lágrimas. Esperamos, pues, con infinito amor de a de veras, que vuelvan, y que su estancia acá haya sido tan agradable como el momento que nos proporcionaron en un concierto como pocos han habido en Ecuador.

megadeth quito 2014

Afiche oficial de promoción

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